Identificarse
x
Registrar
x

Los Desafíos de la Apertura de Cuba para el Caribe

Bandera de Cuba Bandera de Cuba

Menos de 100 millas de océano separan los EE.UU. y Cuba, pero las naciones han pasado las últimas cinco décadas en mundos diferentes. Desde que John F. Kennedy firmó la Proclama Presidencial 3447 el 3 de febrero de 1962, se declaró "un embargo sobre los intercambios comerciales" en respuesta a la nacionalización de las refinerías de petróleo de propiedad estadounidense sin compensación, a los ciudadanos estadounidenses se les han prohibido hacer negocios en Cuba.

Sin embargo, el pasado 17 de diciembre de 2014, el presidente Barack Obama anunció planes para re-establecer relaciones diplomáticas con la Isla de Cuba, y comprometiéndose a facilitar el comercio y a eliminar restricciones financieras. En julio de 2015, ambos países volvieron a abrir embajadas tanto en Cuba como en Washington DC, y ya un puñado de empresas estadounidenses, incluyendo Verizon, Netflix y Airbnb, han expandido sus negocios en el mercado cubano.

Y tan reciente como este pasado fin de semana de inicio de Semana Santa 2016, el Presidente Barak Obama, pisó suelo cubano. Este evento no se repetía desde 1928 cuando el presidente republicano Calvin Coolidge visitó La Habana. La visita de aquella ocasión ocurrió como parte de su participar en la VI Conferencia Internacional de Estados Americanos, que se celebraba en La Habana. En aquella ocasión Coolidge viajó con su esposa, en su único viaje al extranjero durante su mandato. Durante ese viaje tuvo un encuentro con el entonces presidente de la isla, Gerardo Machado.

Ahora bien, aún no es tiempo de encender los cigarros en señal de celebración. El embargo comercial hacia Cuba sigue vigente. Mientras que las reglas para ciertas actividades comerciales se han relajado para lograr algunas importaciones, servicios de viaje y de telecomunicaciones, la mayoría de las empresas estadounidenses no tendrán libertad para establecerse en Cuba hasta que el Congreso norteamericano levante finalmente el embargo. Lo que es poco probable que suceda antes de que el Presidente Obama deje el cargo a principios de 2017.

Por otra parte, si el Congreso norteamericano levanta el embargo comercial a Cuba, los ciudadanos estadounidenses tendrán que enfrentar a un gobierno cubano que operan en términos comerciales únicos. "Cuba a nivel gubernamental sigue comprometido con un sistema socialista. Eso tiene muchas muchas implicaciones sobre cómo pueden llevarse a cabo los negocios ", dice Eric Leenson, presidente de SOL Economía, que se esfuerza por fomentar la empresa socialmente responsable a través de las Américas. "Desde una perspectiva cubana, ellos no se encuentran en una transición del socialismo al capitalismo. Lo que están haciendo es lo que ellos llaman 'actualización' de su sistema socialista para que sea más viable, de modo que permitan actividades empresariales más privadas ".

bannerLinkForo

Leenson dice que las empresas estadounidenses que estén considerando la entrada al mercado cubano deben aprender a funcionar dentro de un marco socialista. Eso significa la adaptación a los estrictos controles legislativos. El Presidente Raúl Castro ha dado pasos sin precedente en los últimos años para estimular la inversión internacional, incluyendo recortes de impuestos, pero mientras que ahora es legal para las empresas extranjeras a poseer el 100 por ciento de las empresas con sede en Cuba, el mercado sigue dominado por arreglos comerciales que unen a empresas extranjeras con el gobierno cubano y en prácticamente todos los casos, el gobierno busca una participación del 51 por ciento.

"Esto se encuentra un flujo constante hasta cierto punto, porque los cubanos entienden de que si su economía va a empezar a trabajar de forma más sostenible, necesitan la inversión extranjera. Sin embargo, la burocracia increíble ", dice Leenson.

La complejidad no termina allí. Mientras que Cuba es un territorio totalmente nuevo para los empresarios estadounidenses, sus homólogos de Canadá, Europa, América Latina, Israel y China no han estado obligados por las mismas restricciones del embargo; muchos ya están haciendo negocios por años en Cuba y lucharán para proteger sus intereses y su mercado. Además, la infraestructura de Cuba necesita mejoras desesperadamente, por ejemplo: El sistema de transporte terrestre requiere reparaciones y mejoras mayores, y su anticuada red eléctrica plantea enormes problemas.

Por supuesto, un campo minado para un empresario es oro para otro. "Si se puede encontrar una manera de conseguir un contrato para la construcción de infraestructura o para viviendas de bajos ingresos, éstas son oportunidades multimillonarias", dice Mike Periu, hijo de inmigrantes cubanos y presidente de Próximo, un proveedor con sede en Miami de las finanzas y servicios de educación de tecnología y capacitación. "Es probable que el gobierno cubano vaya a tomar estas oportunidades (como socios mayoritarios), porque eso han hecho en el pasado. Nunca les he visto dar una gran oportunidad a una empresa china o rusa (sin participación del gobierno) ".

Incluso la población cubana presenta desafíos. Periu dice que la mayoría de los 11 millones de ciudadanos darán la bienvenida a una afluencia de capital, productos y servicios estadounidenses, pero señala que los trabajadores estatales ganan un promedio de $20.00 USD por mes. Sólo 3 millones de cubanos poseer teléfonos móviles, y pocos fuera del gobierno tienen acceso a la banda ancha, lo que limita el potencial para construir negocios digitales.

Otro dilema: "Tienes profesores, abogados, médicos e ingenieros que han estudiado en universidades cubanas, pero muchos de ellos no necesariamente tienen experiencia práctica, porque el ingeniero no ha construido puentes, o el arquitecto no ha diseñado y construido edificios ", dice Periu. "Podría ser un desafío. Yo no quiero endulzar esto ".

Sin embargo, a pesar de las señales de alerta, Periu y Leenson están de acuerdo en que los empresarios estadounidenses pueden tener éxito en el mercado cubano, siempre que procedan con cautela. "Tienes que ir y echar un vistazo a fondo de lo que está pasando", dice Leenson. "No debemos idealizar las oportunidades. No debemos entrar como un elefante en una tienda de porcelana, con la idea de que a cualquier costo, vamos a hacer que suceda a nuestra manera. Eso podría funcionar en otros países, pero no creo que tenga éxito en Cuba. Debes ir allá para explorar cómo funcionan las cosas, conocer profesionales y personas en el área tus intereses (comerciales). Pienso que esto puede ser posible (comercializar en Cuba)".

Desde Puerto Rico, un territorio no incorporado de los Estados Unidos que actualmente enfrenta una recesión que se ha extendido por 10 años y una grave crisis fiscal, suenan tambores de celebración por parte de muchos sus industriales. De hecho, desde el 2014 la melodía es jubilosa, cuando la Asociación de Industriales de Puerto Rico no solo realizó un foro en un hotel de San Juan para discutir las oportunidades y los retos de Puerto Rico para hacer negocios en Cuba, sino que un mes después varios delegados empresariales participaron de una misión comercial a Cuba con el objetivo de estudiar y evaluar el mercado.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. La Asociación de Industriales de Puerto Rico está consciente de las dificultades que representa la “apertura” al establecer los tres grandes retos con los que se tendrá que trabajar a futuro y que aplican a cualquier empresa norteamericana:

  • las malas prácticas mercantiles con las que Cuba ha caracterizado su conducta hacia sus socios en el pasado,
  • la facilidad con la que ha cambiado diametralmente políticas establecidas, y
  • el peligro que representa la capacidad del Gobierno de actuar unilateralmente en contra de la libertad de cualquiera.

Desde la República Dominicana se habla de una integración económica entre todos los países del Caribe para crear un bloque económico, aprovechando la posible apertura cubana.

De hecho, el intercambio comercial entre República Dominicana y Cuba se ha incrementado 40.7% entre 2010 y 2014. El valor económico de sus intercambios en bienes en eso años fue de $356.07 millo¬nes de dólares, de los cuales $177.32 millones de dólares se relacionan con las exportaciones y $178.76 millones de dólares con las importaciones domini¬canas desde Cuba.

Ante la necesidad de inversión extranjera de la economía cubana y su posible apertura, la República Dominicana reconoce el reto que esto le representa en el área turística. Se plantea y visualiza que la posibilidad de la apertura cubana sería un fuerte atrayente de inversión extranjera. Las estadísticas relacionadas a este renglón en el Caribe posicionan a la República Dominicana y Cuba como los más fuertes competidores del sector. Ambos lideran el flujo de turistas que visitan la zona. República Dominicana recibe 4.2 millones de turistas y Cuba 2.2 millones por su parte. Los datos son para los meses de enero-septiembre del 2014, de acuerdo a la Organización del Turismo del Caribe.

Actualmente la República Dominicana supera casi en un 50% a Cuba en las visitas de turistas, y es precisamente ahí donde estriba el reto para los dominicanos. Una apertura cubana podría disparar inversiones multimillonarias en el sector turismo, desplazando a República Dominicana del primer lugar.

Los desafíos de la apertura de Cuba para el Caribe es una adaptación de The Challenges of Doing Business in Cuba del autor Jason-Ankeny (http://www.entrepreneur.com/article/252795)

Si tienes alguna pregunta relacionada al artículo, puedes comunicarte conmigo a través del FORO.

volver arriba

COMPÁRTENOS

Ángulos Alternos

Ángulos Alternos es una revista digital presentada por profesionales de varias disciplinas, con el objetivo de promover conocimientos basados en la ciencia y en la experiencia de quienes participan como escritores.

Presentamos un ángulo diferente para hacer las cosas, utilizando la información, el dialogo y la capacitación como instrumentos para la construcción de nuevos conocimientos y para la evolución divergente de nuestros lectores.

Información

Contáctanos

Florida, Estados Unidos de América
Teléfonos: 787-638-4869 / 386-259-4820
c.e.: info@angulosalternos.com

Dirección Postal:
PO Box
5522 Deltona, FL 32728

Oficinas

255 Primera Blvd. Suite 160
Lake Mary, FL 32746

PaypalCredits

Síguenos